Cada vez que cambias el pañal de tu bebé y lo enrollas para tirarlo al bote, ese pequeño gesto se repite entre 8 y 12 veces al día. Parece un acto insignificante, rutinario, inevitable. Pero detrás de ese gesto cotidiano hay una cadena de consecuencias ambientales que comienza mucho antes de que el pañal llegue …