Estrés: enemigo para el cuidado del cabello

cuidado del cabello

Todos sabemos que el estrés es malo para nosotros. Pero es catastrófico para el cuidado del cabello.

Sabemos que nuestro estado de ánimo está directamente ligado a nuestra salud, por lo que sentirnos preocupados y presionados puede afectar severamente nuestra salud, comenzando por el cabello.

Entonces, ¿qué está pasando exactamente en tu cabello y en tu cuero cabelludo cuando tus niveles de estrés aumentan? ¡Conócelo a continuación!

El cabello se adelgaza

Primero, el estrés puede afectar tus niveles hormonales.

Cuando estamos estresados, nuestras glándulas suprarrenales bombean cortisol (conocido como la hormona del estrés) y adrenalina, lo que a su vez, puede elevar sus niveles de testosterona.

Si tienes una predisposición genética a la sensibilidad del folículo, esto puede eventualmente hacer que tu cabello se vuelva cada vez más delgado y frágil, lo que propicia el quiebre.

¡Podrías generar caspa!

En segundo lugar, un aumento del estrés puede hacer que tu cuero cabelludo produzca más aceite.

Esto puede alterar el equilibrio de la microflora del cuero cabelludo, que a menudo causa descamación y picazón (esta es la misma reacción fisiológica que puede hacer que tu piel se quebre cuando estás estresado).

Muchas personas encuentran que los síntomas de la caspa se convierten en un problema cuando están bajo estrés.

Caída del cabello

En tercer lugar, el estrés puede reducir la capacidad de tu cuerpo para digerir los alimentos que comes y absorber los nutrientes.

Además, cuando estás estresado, es posible que no comas tan bien como lo harías normalmente.

Por ejemplo, puedes omitir comidas u optar por alimentos con menos valor nutricional.

Desafortunadamente para tus mechones, las deficiencias nutricionales a menudo aparecen primero en forma de caída del cabello.

El cuidado del cabello no es prioridad para tu cuerpo

Finalmente, el estrés tiene un impacto directo en tu sistema inmunológico, disminuyendo las defensas naturales de tu cuerpo y dejándolo susceptible al cansancio y la enfermedad.

Cuando tu cuerpo está bajo esta tensión, desviará energía y nutrientes adicionales a tus órganos vitales, y tu cabello será lo último que priorice.

Sabemos que es inevitable encontrarnos en situaciones estresantes, pero eso no significa que no podamos reducirlo considerablemente organizando bien nuestros tiempos y tareas para cumplir a tiempo con nuestras responsabilidades, comer bien, hacer ejercicio y tomar el descanso adecuado para recuperar fuerzas y no afectar nuestra salud.

Y para que el estado de tu cabellera no sea otro motivo de estrés, procura llevar una rutina de cuidado del cabello adecuada con productos sin químicos. ¡Mereces consentirte!

 

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