Antioxidante, diurético y probiótico la Kombucha es una bebida originaria de la antigua Asia, que puedes preparar en casa de forma 100% tradicional. El té de Kombucha, data de una historia de más de dos mil años, si bien es conocido como el elixir de la inmortalidad en la medicina tradicional china, aquí se presenta como una colorida bebida con suave espuma envasada en una atractiva botella de vidrio, en España se servía de Komvida, situada en la localidad extremeña de Friginal de la Sierra. 

El 21 de febrero, es su día internacional. Lleva varios años en boga y ha llegado para quedarse porque es, entre otras cosas, un potente antioxidante, diurético y un gran aliado a la hora de regular el sistema. Las bacterias intestinales digieren mejor las grasas, favorece la digestión y nos da energía.

¿Qué es el té de kombucha? 

El té de kombucha no es más que un tipo de té negro o verde fermentado con el hongo kombucha, conocido por sus siglas en inglés scoby (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras). Durante la fermentación, Scooby absorbe casi todo el azúcar y crea una espuma distintiva para el almíbar. 

té de kombucha

La apariencia de este hongo se asemeja a una tableta gelatinosa que se forma en la superficie del líquido y debe ser conservada y alimentada -como en otros productos fermentados- para que puedas usarla y seguir haciendo kombucha. Para ello, se reserva una porción de la bebida donde se guarda Scooby. 

La kombucha tiene un sabor ligeramente ácido y dulce – puedes aromatizar con frutas, especias, zumos… -. Es una bebida con un contenido alcohólico muy bajo porque las bacterias y la levadura se comen el azúcar y la convierten en alcohol etílico, ácido acético y dióxido de carbono. 

Cómo hacer té de kombucha en casa

La receta base de esta bebida fermentada es: agua, té verde, azúcar de caña y Scooby, dando como resultado un refresco suave, espumoso, sin azúcares ni gases añadidos, sin gluten y vegano que se posiciona como una ‘alternativa’ a la bebida clásica.

Consejos prácticos para hacer té de kombucha en casa

No use utensilios de plástico o utensilios para la preparación o el almacenamiento, use siempre vidrio sin teñir. Mantén una buena higiene y lávate bien las manos así como los utensilios y recipientes donde prepararás tu kombucha.

Use agua filtrada ya que el agua del grifo puede contener sustancias que pueden dañar la fermentación. Verifique la temperatura durante el funcionamiento (no exceda los 25 ° C) y la luz (no exponga el recipiente a la luz directa).

Cubra la cuchara con un paño de algodón y una banda elástica para permitir que descanse de forma segura sobre el recipiente. Ten mucha paciencia. El tiempo de preparación varía, por lo que es mejor probarlo a diario para ver cómo cambia el sabor. Cubra bien el té de kombucha y refrigérelo para que dure hasta un año en condiciones óptimas para beber.

Kombucha casera

¿Cuáles son las ventajas de la kombucha? 

Contiene ácido láctico, que es una buena bacteria que nos ayuda con la digestión, regula la flora intestinal y fortalece nuestro sistema inmunológico, lo que lo vuelve una excelente opción al ordenar bebidas con chilis a domicilio. Puede ayudar a mantener el colesterol bajo y su capacidad antioxidante protege la salud del corazón. Por supuesto, los alimentos crudos que tienen un alto contenido de bacterias, sin pasteurizar, pueden provenir de fermentadores que producen ácido estomacal si se comen en cantidades excesivas, especialmente en personas con enfermedades intestinales. No se recomienda su uso por mujeres embarazadas o porque contiene azúcar, alcohol, diabéticos y niños.

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